Mundial
Per diem y demoras no son el mismo cargo
Quién factura cuál, qué detiene cada reloj, y por qué un transportista puede deber uno mientras el embarcador debe el otro.
La respuesta corta
La demora la cobra la TERMINAL por un contenedor que se queda dentro de la puerta después de su tiempo libre. El per diem lo cobra la NAVIERA por su equipo —la caja, y a veces el chasis— mientras está fuera de la puerta. Un reloj corre mientras el contenedor está en el puerto; el otro corre mientras está en la carretera o en un patio.
Los factura gente distinta, se detienen por razones distintas, y se disputan con documentos distintos. Juntarlos en una sola línea que diga «almacenaje» es como una factura se vuelve indiscutible.
Qué detiene cada reloj
| Cargo | Lo factura | El reloj arranca | El reloj se detiene |
|---|---|---|---|
| Demoras | Terminal / puerto | Pasado el último día libre, con el contenedor aún dentro de la puerta | Cuando el contenedor sale de la terminal |
| Per diem | Naviera | Cuando el contenedor sale de la terminal | Cuando el vacío se devuelve y queda RECIBIDO |
| Detención | El transportista, a su cliente | Cuando el operador ha esperado más allá del tiempo libre en una parada | Cuando el operador se va |
Dónde se pierde el dinero
El per diem se detiene con el RECIBO del vacío, no con su llegada. Un operador que hace cuatro horas de fila y lo rechazan no ha devuelto nada: la naviera sigue facturando, y la única defensa es un rechazo con hora. Por eso el desvío de devolución de vacío es un cargo por derecho propio y no un error de redondeo.
El último día libre es el número sobre el que giran los dos relojes, y es la razón de que exista el prepull: sacar el contenedor antes y resguardarlo en su propio patio convierte una demora de terminal —que usted no controla— en almacenaje en patio, que sí.
Sin registro, sin correo, sin formulario de descarga. Si sirve, sirve.